viernes, 9 de octubre de 2015

AUTOCONTROL

AUTOCONTROL

El término autocontrol se compone de la unión de dos vocablos que provienen de idiomas diferentes. En primer lugar, se forma por la palabra “auto” la cual procede del griego autos y se traduce como “sí mismo”. En segundo lugar, se halla la palabra “control” que emana del francés y que es sinónimo de dominio y control.
El autocontrol emocional es la capacidad que nos permite gestionar de forma adecuada nuestras emociones y no permite que sean éstas, las que nos controlen a nosotros. De lo que se trata es que todas las emociones, tanto las negativas como las positivas, se experimenten y se expresen de forma adecuada.





Debemos desterrar ciertos mitos o creencias erróneas que consideran que las emociones son incontrolables por su origen espontáneo. Para cambiar ciertos estilos comportamentales, el primer paso es tomar conciencia de nuestros hábitos emocionales inapropiados y a partir de ahí “reaprender” otros nuevos.
El autocontrol emocional es un componente esencial en la inteligencia emocional. Para Daniel Goleman “La habilidad para hacer una pausa y no actuar por el primer impulso se ha vuelto un aprendizaje crucial en nuestros días”. Es importante resaltar que cuando nos referimos al autocontrol, no hablamos sólo de dominar y controlar nuestras emociones, sino fundamentalmente de manifestarlas o inhibirlas de una forma correcta.
El autocontrol, afecta tanto a nuestra vida personal como laboral. Imaginemos que Jorge sale de su casa con la intención de no controlar ninguno de sus sentimientos o emociones; al llegar a su puesto de trabajo… ¿Le podría decir a su compañero Pepe que está harto de su actitud prepotente y arrogante? ¿Le podría decir a su jefe lo que le hace sentir mal cuando no valora su trabajo o cuando lo descalifica verbalmente delante de otros compañeros?
Debemos tener muy presente que todos tenemos derecho a decir o expresar; pensar o sentir lo que queramos, siempre que no perjudiquemos a nadie. Por todo ello, el autocontrol emocional está relacionado también con la conducta asertiva. Recordemos que la asertividad nos permite defender nuestros propios derechos, opiniones y sentimientos sin dañar o herir a los demás. En el caso de Jorge, se trata de transmitir los sentimientos negativos de una forma adecuada.



Muchas veces nos vemos obligados a experimentar emociones negativas como ira, rabia, enfado… y como otras muchas emociones, son importantes. Las emociones negativas también tienen una función adaptativa. Sin embargo, si nos dejamos llevar por ellas la mayor parte del tiempo, actuaremos de forma impulsiva y podremos llegar a tener problemas para alcanzar objetivos; podremos generar sentimientos de culpa… Todo ello, si no se maneja de forma adecuada, puede repercutir incluso en nuestra autoestima.
Pero igual que hablamos de emociones negativas, también es importante poder gestionar emociones positivas de forma adecuada. Muchas veces damos por hecho, que la otra persona sabe lo que estamos pensando o sintiendo y omitimos nuestros sentimientos. Por ejemplo, si a Jorge en su trabajo cuando aporta nuevas ideas y proyectos, su jefe le trasmite emociones positivas de forma adecuada, es decir, es capaz de elogiar ciertas conductas y transmitir sus emociones; es probable que aumente la posibilidad de que Jorge repita en un futuro la conducta deseada, y además, ayude a mejorar la relación  y comunicación entre ambos.
Por último, cabe destacar que el principal enemigo del autocontrol son las ideas irracionales, que ocasionan una falta de autovaloración, inseguridad, dependencia psicológica y la necesidad de aprobación, por ejemplo. Estas ideas incluso pueden ocasionar depresión.


Es necesario subrayar además que ante esas situaciones que pueden generarnos estrés y que consiguen hacernos perder los nervios existe una serie de técnicas de autocontrol que son recomendadas por los expertos en la materia. Se trata de un conjunto de pautas muy sencillas que lograrán que nos calmemos, que no nos dejemos guiar por nuestros impulsos y que no nos alteremos más de lo estrictamente necesario.

En este sentido, entre las más significativas se encuentra, por ejemplo, el bostezar. Y es que el bostezo consigue calmar nuestra respiración y eso supone que nuestro organismo se relaje y tranquilice. Una acción esta que también se logrará eliminando la tensión de nuestra mente.

“Somos el resultado de lo que hacemos repentinamente. La excelencia entonces, no es un acto, sino un habito.”- Aristóteles 

COMENTARIO
Cuando hablamos de la fuerza de voluntad nos referimos a algo que “se tiene o no se tiene” y por eso realizamos afirmaciones del tipo: “yo no puedo dejar de fumar porque no tengo fuerza de voluntad”, es decir, consideramos que cuando alguien no realiza cosas que desea por conseguir una meta es porque posee algo (la fuerza de voluntad) y si no lo consigue es, sencillamente, porque no lo posee. Esta creencia funciona muchas veces como una excusa con trampa ya que si "no tenemos fuerza de voluntad" no podemos controlarnos y por lo tanto, no es nuestra culpa ni podemos hacer nada para remediarlo. Sin embargo, más allá de la fuerza de voluntad tenemos una herramienta muy poderosa para manejar nuestro comportamiento y conseguir nuestras metas, el autocontrol. La gran ventaja del autocontrol es que no es algo que se tenga o no se tenga, si no que es una habilidad. Todos podemos poner en práctica estrategias de autocontrol, solo tenemos que entrenarnos. El entrenamiento en autocontrol va a ser eficaz cuando somos conscientes de que realizamos (o no realizamos) cosas que nos impiden conseguir otras cosas que deseamos, o bien lo podemos utilizar cuando realizamos cosas que nos van a causar problemas a largo plazo.


martes, 6 de octubre de 2015

AUTOESTIMA

¿QUÉ ES EL AUTOESTIMA?


Toda persona tiene en su interior sentimientos, que según su personalidad puede manifestarlos de diferentes maneras. Muchas veces esta manifestaciones dependen de otros factores, según el lugar físico, sentimental y emocional, éstos pueden influir positiva o negativamente en la formación de la persona o sea en la Autoestima.
Este tema lo desarrollaremos debido a que estamos en una etapa en la cual intentamos definir nuestra personalidad, tomando diferentes modelos ya que nos relacionamos en distintos ámbitos. A demás le interesó ya que era un tema en el cual teníamos escasos conocimientos. Esto nos motivó a investigar a fondo el tema ya que lo consideramos importante para el desarrollo y la  constitución de una buena vida.
La autoestima es el sentimiento valorativo de nuestro ser, de nuestra manera de ser, de quienes somos nosotros, del conjunto de rasgos corporales, mentales y espirituales que configuran nuestra personalidad, además es aprender a querernos y respetarnos, es algo que se construye o reconstruye por dentro. Esto depende, también, del ambiente familiar, social y educativo en el que estemos y los estímulos que este nos brinda.







La importancia de la autoestima estriba en que concierne a nuestro ser, a nuestra manera de ser y al sentido de nuestra valía personal. Por lo tanto, puede afectar a nuestra manera de estar, de actuar en el mundo y de relacionarnos con los demás. Nada en nuestra manera de pensar, de sentir, de decidir y de actuar escapa a la influencia de la autoestima. Abraham Maslow, en su jerarquía de las necesidades humanas, describe la necesidad de aprecio, que se divide en dos aspectos, el aprecio que se tiene uno mismo (amor propio, confianza, pericia, suficiencia, etc.), y el respeto y estimación que se recibe de otras personas (reconocimiento, aceptación, etc.).  La expresión de aprecio más sana según Maslow es la que se manifiesta «en el respeto que le merecemos a otros, más que el renombre, la celebridad y la adulación». 




Carl Rogers, máximo exponente de la psicología humanista, expuso que la raíz de los problemas de muchas personas es que se desprecian y se consideran seres sin valor e indignos de ser amados; de ahí la importancia que le concedía a la aceptación incondicional del cliente. En efecto, el concepto  de autoestima se aborda desde entonces en la escuela humanista como un derecho inalienable de toda persona, sintetizado en el siguiente "axioma":
Todos tenemos una imagen mental de quiénes somos, qué aspecto tenemos, en qué somos buenos y cuáles son nuestros puntos débiles. Nos formamos esa imagen a lo largo del tiempo, empezando en nuestra infancia. El término autoimagen se utiliza para referirse a la imagen mental que una persona tiene de sí misma. Gran parte de nuestra autoimagen se basa en nuestras interacciones con otras personas y nuestras experiencias vitales. Esta imagen mental (nuestra autoimagen) contribuye a nuestra autoestima.
En virtud de este razonamiento, incluso los seres humanos más viles merecen un trato humano y considerado. Esta actitud, no obstante, no busca entrar en conflicto con los mecanismos que la sociedad  tenga a su disposición para evitar que unos individuos causen daño a otros—sea del tipo que sea—.



El concepto de autoestima varía en función del paradigma psicológico que lo aborde (psicología, humanista, psicoanálisis, o conductismo). Desde el punto de vista del psicoanálisis, la autoestima está íntimamente relacionada con el desarrollo del ego; por otro lado, el conductismo se centra en conceptos tales como «estímulo», «respuesta», «refuerzo», «aprendizaje», con lo cual el concepto holístico de autoestima no tiene sentido. La autoestima es además un concepto que ha traspasado frecuentemente el ámbito exclusivamente científico para formar parte del lenguaje popular. El budismo  considera al ego una ilusión de la mente, de tal modo que la autoestima, e incluso el alma , son también ilusiones; el amor y la compasión hacia todos los seres con sentimientos y la nula consideración del ego, constituyen la base de la felicidad absoluta. En palabras de Buda, "no hay un camino hacia la felicidad, la felicidad es el camino".

"Nunca amé a otra persona del modo que me amo a mi mismo"-Mae West.


COMENTARIO
La autoestima es el sentimiento valorativo de nuestro ser, de nuestra manera de ser, de quienes somos nosotros, del conjunto de rasgos corporales, mentales y espirituales que configuran nuestra personalidad, además es aprender a querernos y respetarnos, es algo que se construye o reconstruye por dentro. Esto depende, también, del ambiente familiar, social y educativo en el que estemos y los estímulos que este nos brinda.
La influencia que tiene la familia en la autoestima del niño o niña es muy importante, ya que esta es la que le trasmite o le enseña los primeros y más importantes valores que llevaran al niño a formar, a raíz de estos, su personalidad y su nivel de autoestima. Muchas veces los padres actúan de diferentes maneras, que pueden ser perjudiciales para el niño dejándole marcas difíciles y un continuo dolor oculto que influirá en el desarrollo de su vida; a estos padres se los llama mártires o dictadores. Pero también están los que le valoran y reconocen sus logros y sus esfuerzos y contribuyen a afianzar la personalidad.


AUTOCONOCIMIENTO

¿QUÉ ES EL AUTOCONOCIMIENTO?

La palabra “auto” significa por si mismo y “conocimiento” quiere decir saber sobre algo, se interpreta como la capacidad que tiene una persona de conocerse así misma. Tradicionalmente la he conocido con el nombre de “introspección”, aunque hay una ligera diferencia entre ambos conceptos: el autoconocimiento hace referencia básicamente a el conjunto de conocimientos que tiene la persona de si mismo, la introspección es un método para adquirir tales conocimientos sin embargo muchas personas que entienden sobre el tema fusionan ambos términos.





Algunos autores sostienen que el autoconocimiento se relaciona con la autoimagen (que llamábamos antes autoestima) y en realidad están relacionados pero la autoimagen en muchas personas es una deformación de la realidad personal porque no han establecido un auténtico conocimiento de si mismos. Esto quiere decir que puede haber autoestima sin el autoconocimiento y que en un proceso de introspección permitiría a la persona formar un cúmulo verdadero de conocimientos reforzando la autoestima con el autoconocimiento.


Esto implica una gran madurez personal porque obviamente algunos aspectos de nosotros mismos no nos van a agradar, este pequeño conflicto puede ser agrandado por factores culturales y sociales, en muchos casos se resuelve con una negación que la persona hace para autoprotegerse manifestando la falta de madurez. El autoconocimiento debe ser un proceso reflexivo para resaltar nuestras cualidades y corregir los aspectos negativos.



También debe ser retrospectivo porque en el pasado de nuestras acciones se encuentra la respuesta a lo que hacemos en el presente sin dejar a un lado que el presente mismo generara nuevas experiencias que nos forman y enriquecen el autoconocimiento.
Quiero aclarar que los términos autoestima e introspección están muy relacionados con el psicoanálisis mientras que autoconocimiento y autoimagen son términos relacionados con las teorías educativas del aprendizaje más modernas y en especial con el conductismo y el constructivismo; de ahí la diferencia en los enfoques de estos términos tan similares.


También es importante señalar el carácter universal del autoconocimiento y su búsqueda: desde sus inicios el ser humano ha estado interesado e intrigado por conocerse más allá de la superficie: el el tempo dedicado al dios Apolo en Grecia se podía leer la inscripción "Conócete a ti mismo", o sea que en la cuna misma de nuestra cultura se le daba gran importancia espiritual al concepto. Asimismo, en las culturas orientales se puede ver claramente este esfuerzo por el conocimiento interior dadas las innumerables técnicas de introspección desarrolladas, como las diferentes formas de meditación que conocemos.

 “Uno debe conocerse a sí mismo. Si esto no sirve para descubrir la verdad, por lo menos sirve como una regla de vida, y no hay nada mejor. “- Blaise Pascal


COMENTARIO

Para mejorar la calidad de vida es importante, interactuar con mi yo interior, esto nos ayudará a ser personas más seguras y por ende podremos llegar a tener una elevada autoestima, el hecho de tomar el tiempo para analizar más afondo cuanto nos conocemos y cuanto nos aceptamos nosotros como individuos nos lleva a ser personas más libres, individuos con la capacidad de enfrentar todas las situaciones de la vida de una manera positiva y con repuestas acertadas.


De esta manera sabemos que el auto conocimiento es la clave para forjar una vida exitosa y llena de felicidad plena que nos permite alcanzar lo máximo de nuestros anhelos.

http://www.misrespuestas.com/que-es-el-autoconocimiento.html

http://quees.la/autoconocimiento/